viernes, 6 de junio de 2008

RETRATO

Una boca es un suspiro.
Un suspiro es una gota.
Una gota es una lágrima.
La lágrima es al ojo,
Como la lluvia a la tierra seca.

Un poema se abandona
Con estrechos blancos.
Un libro en la cornisa
Imagina una vida distinta.
Ambos incompletos,
El fuego es al tronco seco,
Como tus manos a mi cuerpo.

sábado, 12 de abril de 2008

omisión en el paraje




El amanecer, crispado, pinta de rojo el morado de los lagos, durmiendo indemnes bajo los árboles. Despacio, la brisa es una pita que lo arrastra, irrumpiendo en franjas que se ensanchan dentro de las habitaciones oscuras. Desde la ventana, la luz abre un camino atravesado de virutas, microscópias huellas de los minutos humanos. El camino le golpea parte de la boca, de la comisura una almohada que la mano hace de refugio contra el día nuevo que aguarda; es el día el que se arropa con una manta, y cuando suena la primera voz, inmediata a la puerta, la mano se levanta como entrada de circo.
De nuevo los pies andan, la mano sigue sin aceleración la cornisa de madera y el cuerpo vocaliza luego de siete horas de sueño: buenos días.
Frente al espejo hay una cara húmeda, examinándose el pelo enmarañado, las mejillas descansadas, no hay ningún afán, piensa. Cuando voltea para abrir la ducha, percibe la regadera, las baldosas, el jabón, el shampoo, la ventana arriba, recién dispuestas, organizadas el instante previo para que el los use.

Las bombillas, semejantes a luceros invisibles, lo reciben en la matriz del mundo, su centro. ¿Por qué ahora, cuando la placenta lo ha rechazado? Estira los brazos y agarra la primera camisa; alisa los pliegues; se amarra el pelo, alarga las piernas; lo han implicado en las amarras, como si colgara del viento. Su apartamento es muy blanco. Sus compañeros colorean los dormitorios. El solo tiene un juego de sabanas de cuadros azules, que siempre que las ve vistiendo las camas, las imagina pegadas sobre la pared, el centro de la habitación esta vacía, los bordes recargados, camuflados, protegidos. Pero solo es un sueño. Un sueño renuente, permeable, inundando las calles con el agua de la lluvia hasta las copas de los árboles. Y el agua cae, irrefrenable, extendiendo las distancias, obligándole a ejercitar los músculos en una canoa, pero no hay canoa para llegar al último apartamento; es solo un sueño, una imagen cruzada, el juego de sabanas de cuadros azules es solo un juego, una paja en el ojo cuando el sol se acabe. El juego de sabanas de cuadros azules es solo un juego.
Y luego de dos meses, cuando una semana templada es posible, se da cuenta que no olvida todavía, que aun esta el deseo de los labios juntos y de la mano que se pierde en otro cuerpo, en otro sonido, en otro molino. Solo que ya no hay continuidad, y esporádicamente puede ser un retrato. Pero hace un día, vuelven de nuevo ha pasar un rato juntos, y el mecanismo hecha reversa, hecha mano de lo agotable y solo deja sequía, esquirlas en el cielo, no lo deja leer entre las líneas.

Amo mi versión de los hechos
La siguiente, la otra única
Es de mentiras:
Es un cajón de margaritas
Donde no hay lugar reciente,
Es el estado de mi cuerpo en la bañera
De la mujer con la cabeza en llamas
Los patios de recreo en vacaciones de invierno.

Una neutralidad de plastilina en el alma
Una palabra que no existe
Una reja cruza el cielo
Solo atraviesa un espacio para ambos, un ataúd con un cadáver que se ríe y viaja por el Hades.

Amo mi versión de los hechos
Porque:
Yo invente miradas
Y fueron reales.
Yo invente la desarticulación de tus manos
Y creí que se acercaban.
Yo invite una duda
Y fue un no creo.
Yo traje una maquina, un temblor de donde crecían botellas de agua
Y el fuego volvía, para avivar la llama.
Yo creo que te amo
Y amarre palabras, las hice un muñón
Las lleve a una pradera virgen, las lance a un cordón infinito de constelaciones.

Raspar. Eso fue lo que hice
Ubicar los puntos
Ser libre
Desamparar una tetera
Una mesa para tres
Una casa de teatro
Un calle con esquinas completas
Un bloque con almacén rosado
Un barrio con su plaza y sus palomas.

Ya el mundo se ha despertado, en su función no hay música de fondo. El maestro de ceremonia ha ensuciado las aulas, ha despedazado las esteras. El mundo se inclina 45 grados a la izquierda, hay que hacer un esfuerzo para sostenerse. La distancia inclinada no nos envilece, ahondamos con estalactitas, con deja-vu, con partículas limpias, como la pureza de un cubo de hielo.

El anochecer, terminal y herido de muerte, en hilos y corrientes desanuda sus tejidos bajo una amalgama de púrpuras y vinotintos, que según se acercan al ocaso, clarean como las ultimas luces de una campana, se adelgazan, desfiguran los reflejos del mar, desamparándonos ante el vacío; he caminado, añorando apretar tu mano por el paseo marítimo. Las olas vuelven, regresaban, retumbaban descomponiendo la madera, y yo, todo nostalgia sal en la piel lagrimas, me recuesto contra la balaustrada y contemplo mi día con sus desventuras y retrueques. El anochecer, terminal y herido de muerte, se da una baja, cediendo, con un empujar del codo, el mundo a las estrellas.



martes, 12 de febrero de 2008

Historia #1 de dos viejos huerfanos

Un satélite ronda la comisura de los ojos y la brecha interestelar, humanamente diminuta, es el espacio preciso para una sola lágrima. Lloraban en vano. Ya antes de la enfermedad, los médicos no habrían podido vindicar las células que no quería el cuerpo, y eran muchas. Como si alguna voluntad divina les hubiera condenado las tardes de angustia frente al bosque donde habían ido a perderse los hijos mayores; donde a penas era la mañana cuando ya les parecía tarde para la música. Entonces, entregándose a los duraznos que partidos por la mitad parecían una columna vertebral en expansión, como extraños en la noche, niños de columpio, dos viejos bajo los árboles, añoraban en el ocio y en la calma triste, los bracitos reclamando atención y abrazos, las risas. Tan cansados de muertes niñas, resignados, atendieron sus jarrones.

domingo, 3 de febrero de 2008

piscina


1.
Las nubes reducen los límites de luz
La piscina, continua fría e insoportable
Inmutable a sus visitantes.
Inquietante espectáculo sus cuadros y los cuadros dentro de las burbujas.
Es una araña, trémula y paciente, que no vemos.

Dispuesta como para el fin de los días
A donde todos llegaron corriendo,
Miles de personas desnudas escapando de la fatalidad y el horror de una pesadilla.
Su simetría, boca del infierno, en el agua
Los recibía, y los regresaba.

2.
Hoy, mecida en un viento de flechas
en el vestido de verano y con las gafas negras
Vienes a casa para bañarte en la piscina
Lejana de la cercanía y de las cruces al cuello
Como un naufrago solitario.

Y me vuelves loco
Porque no puedo acompañarte.
Solo disfrutan las almas en pena.
Sin ese privilegio no recibiré el cielo.
Hay calor en el desierto.


3.
Sin embargo, tu que mueres
eres en mis fibras mas intimas, dilación y rosa
alucinante brincando la cuerda en la arena.
Acompañante de la piscina.

viernes, 25 de enero de 2008

Palabras, Palabras.

Duermen.
Van de la mano del viento
y solo hoy, son poesía;

No han resistido no ahogarse
en la llanura de mis imprecisiones,
sumergidas flotan, como Ángeles de ceniza;

Podría asegurar, son prodigas
Implacables, irrefrenables.
No inmortales, a pesar de su abandono celeste;

Y sin embargo, omitiendo la posibilidad de que no
por sus venas corren cristales y el espectro impreciso
de un hombre al viento con su bicicleta;

La angustia pavorosa
de estremecerse con la punta de los dedos
delicados consintiendo la piel; la certeza de saberse humanas.

Duermen.
Van del aire,
abriéndome con el codo,
el camino del sueño.




martes, 22 de enero de 2008

pale blue eyes (velvet underground)

Parece ser que ya no es importante crecer.
Parece ser que ya nadie comenta tu blog.
Parece ser que ya no escribo y lo único que escribo son comments en tu blog.
Parece ser que ya no viene tu rostro con la misma velocidad en la mañana, parecen ser, solo cinco minutos después.
Parecer que ya ahondar no funciona en nuestra red.
Parecer ser que ponerte frente a mi, juguete, no funciona bien.
Parece ser, solo, parece ser.
Parece ser que ya nunca sabemos; Parecer ser.
Parece ser y suelo confiar en las estrellas.
Pero parece ser, y hay música y tarros de arena en la despensa.
Parece ser, que pararse no funciona; pararse en la noche silenciosa, parece ser.
Solo, parece ser, que no soy tan claro contigo, como se pueda ser.
Parece ser que mi pasado en singular, es música clásica y deslizamiento precoz.
Parece ser que no estuviste en ninguno de esos días, y fueron tantos años.
Parece ser, ahora, un error, en ninguna de nuestras impúdicas manos, a pesar de que la inocencia, sin importar tu angelical belleza, la privaron de tu cara.
Parece ser, que tus ojos son impúdicos y tímidos. Solo parece ser.
Y parece ser, que haga lo que haga, de una u otra manera en esta tensa calma, no voy a dejar de arribar, como puerto en escombros, a ti.
Parece ser que no hablo.
Parece ser y mi silueta miente, no mi cuerpo.
Parece ser y tú repites siempre, otras queridas singladuras, pero solo, parece ser.
Parece ser, que por ahora, no te has parado a ser.
Y solo eres, lo que me pareces ser.
Y parece ser, aunque no sea de último, que parece ser.

sábado, 22 de diciembre de 2007

esto no es un cuento, pero lo parece

Premeditadamente dispusieron una especie de hematoma en la camilla, ante unos ojos tan juveniles como ya seniles. No existe impacto, a las enfermeras, a traves de un pasillo en principio iluminado por luces blancas, luego desbocado en una sala de emergencias como de atardecer en islas, las vi arrastrar al enfermo desde la velocidad de la puerta corrediza y venian despacio como el aletear de una mariposa sola que podia contemplarlas pasivo y no pasivo, frecuente. Sutilmente, de una u otra forma, me habia preparado como medico, medico de libros, de operaciones matematicamente laberintos en espiral y perpendiculares, de pasajes sordidos de arboles secos por donde corren a veces rios de lava y de tequila, en los cuales, sin la menor duda crecen los mejores frutos, (acidos) disimulados en mascaras unicas y alucinantes de las que me prendo sin remedio, huecos por acompañar y tazas de agua en donde lavarme los brazos completos, jamas el cuerpo entero. Sutilmente no le resta las agujas que se sienten solamente dentro. Por el rabillo lo adverti a tiempo, debo esperar, sè del enfermo que las ruedas no vacilan, por mas que redondas, las mantiene un eje aledaño: periferia. Y aun este momento antes de recibirlo, me pongo una bata blanca y pretendo abrazarlo con luto. Pretendo ¡, intento¡: representacion, teatro, pero no mera representacion, ni mero acontacimiento al que asiste un grupo de personas de tipo variado a ver un par de escenas con alguna intencion fija, asi nadie la entienda, esto es real, y todos deben preguntarselo. ¿Entonces a quien espero, si las enfermeras son fantasmas y el enfermo en camino aliacion de lo desconocido que, se supone, en mi anida? ¡Basta! Y los instrumentos, aunque deberia decir el instrumento, se enrollan y chillan miseros por mi hospital sin visitantes. Asumi que el paciente debia morir o sobrevir solo. Solo me tengo a mi mismo, me dije el dia de las voces y poniendo los brazos en jarra, con los puños cerrados y las piernas en triangulo, me heche a llorar y no cese de repetir gracias pero solo a mi me tengo, no sigo pegado a mi madre por un cordon, y tampo vine al mundo con un hermano siames. Solo a mi me tengo. Solo a mi tengo derecho de tenerme. El que quira entrar bien pueda entre, pero hey tu, la del secreto: sus corazones seran mios. Al que quiera recibir, asi no lo quiera, igual entra: tu corazon sera mio. Reposo en la cornisa antes de los segundo fatales y es un hematoma un feto extraño, un mounstro reposado en el mas hondo de los crateres, un paciente del que las enfermeras de ojos absolutamente negros, mudas y fantasmas veloces que no por su silencio han huido antes de que yo les pregunte, dejando la estela de su aliento-corriente asible pero tangible casi tanto como la niebla, ¿quien es este paciente que no eligi operar nunca? La respuesto no tarda en llegar, el paciente viene revestido como por una piel de culebra, lechosa como semen, pero que es espejo del unico paciente que no elegi nunca, del que a penas tengo el corazon, el corazon como cama, pero del que mas tengo que cuidar. Solo a mi tengo, solo a mi tengo derecho de tenerme. Por eso a penas sali del vientre materno me cortaron el cordon,asi viniera con este amarrado al cuello, por eso no naci junto a hermano siames. Solo a mi tengo derecho de tenerme.